Cartagena fue el escenario elegido por Ariadna Gutiérrez para dar uno de los pasos más importantes de su vida. La exseñorita Colombia y virreina universal de Miss Universo 2015 contrajo matrimonio religioso con el empresario neerlandés Guus Franke, en una ceremonia marcada por la elegancia y la presencia de sus seres queridos.

ARIADNA GUTIÉRREZ LLEGÓ AL ALTAR EN CARTAGENA
Una ceremonia en el corazón de la Ciudad Amurallada
La boda se celebró el sábado 24 de octubre en la Catedral de Santa Catalina de Alejandría, ubicada en pleno Centro Histórico de Cartagena. El templo recibió a familiares y amigos de la pareja, mientras curiosos y seguidores esperaban ver llegar a la novia.
El empresario neerlandés que se convirtió en su esposo
Guus Franke, de 52 años, es un empresario neerlandés vinculado al mundo de las finanzas y las inversiones. Su matrimonio con Ariadna, de 31 años, puso nuevamente su relación en el centro de la atención pública debido a los 21 años de diferencia que existen entre ambos.
La pareja selló su unión en una celebración religiosa que reunió alrededor de 150 invitados. Aunque la ceremonia tuvo un carácter íntimo junto a sus seres queridos, las primeras imágenes de la llegada de Ariadna al templo rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
El vestido de novia que captó todas las miradas
Como una auténtica reina, Ariadna deslumbró con su vestido de novia al llegar a la catedral. Su aparición frente al templo se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada, especialmente por la expectativa que rodeó la celebración en la ciudad caribeña.

UNA BODA CON SELLO SOLIDARIO Y SABOR CARTAGENERO
Además de la ceremonia y la celebración posterior, la pareja decidió darle un sentido especial a los obsequios de boda. En lugar de regalos tradicionales, Ariadna y Guus pidieron realizar donaciones a una fundación indígena, un gesto que formó parte de los detalles distintivos de su enlace.
Así, la sucreña que conquistó al país durante su paso por los concursos de belleza volvió a ocupar los reflectores, esta vez desde el altar y acompañada por el empresario con quien comparte esta nueva etapa. Cartagena fue el telón de fondo de una jornada que combinó tradición, glamour y un gesto solidario.
